Etiquetas
lunes, 18 de abril de 2011
La “inocente” selección de los wikicables por el diario El País
La gravedad de la información sacada a la luz por el cable de Wikileaks no es en absoluto su contenido. La corrupción generalizada de la Policía y sus altos oficiales, hecho conocido (y vivido) de sobra por la mayoría de los ecuatorianos, no es algo que empezara con el gobierno de Correa ni su antecesor; sino que proviene de un mal endémico con raíces más profundas y que afectan a la sociedad en general que tuvo un “gran” ejemplo de las élites gobernantes que se llevaban sacos llenos de plata a Miami producto del saqueo del país. La peligrosidad radica, y eh ahí el malestar del gobierno de Correa y su consecuente actuación, en que se lo acusa directamente de elegir a un alto mando a sabiendas de su corrupción; es decir, de complicidad con el objetivo de “tener un jefe de policía fácilmente manipulable”. Y lo más grave aún resulta que el informe de la embajadora cuenta con “numerosas fuentes” lo que en el lenguaje común se traduce como numerosos informantes e infiltrados dentro de la Policía Nacional. ¿Actuaría el Imperio de la misma forma si el embajador de Ecuador en Washington tuviese informantes dentro de la policía norteamericana? Desde luego que no. Sería inmediatamente puesto a disposición de las autoridades y juzgado por varias causas.
Las “numerosas fuentes” que sirvieron para relatar el informe de Hodges vendrían a ser lo que el canciller de Ecuador Ricardo Patiño llamó “las cenizas que quedaron”, refiriéndose al caso de la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES), organismo deshecho (precisamente por Hurtado) debido a la dependencia y control directo de la embajada de Estados Unidos. Es decir, que la inteligencia del Ecuador, dependía de Estados Unidos, algo que hubiera resultado gracioso de no ser por la gravedad que supone el control de la inteligencia de un país por otro, más aún si es el más poderoso del mundo. Además, fueron precisamente elementos de la institución policial los que intentaron dar un golpe de estado en Septiembre del 2010 a raíz de supuestas reivindicaciones salariales pero que luego se demostró que habían sido instigados por un núcleo duro neofascista, investigado por graves violaciones de los derechos humanos como torturas, desapariciones forzadas, asesinatos… y que además contaba con la colaboración del partido opositor (cuyo líder y ex-presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, rendía pleitesía a G. Bush).
Quizás en el fondo, lo que “preocupaba” a la embajada de Imperio en Ecuador, no era la “supuesta” corrupción de los altos mandos de la Policía Nacional, sino que su corrupción no respondía a intereses estadounidenses como estaban acostumbrados. “Quizá sea un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta” dijo Roosvelt sobre el sanguinario dictador Somoza padre. En este caso, la frase que más convendría a USA. sería: “es un corrupto pero no es nuestro corrupto”. De la revelación de este cable (uno de las decenas de miles filtrados por Wikileaks) se puede plantear al menos un par de interrogantes: ¿Cuáles son los criterios para sacar a la luz un cable y no otro entre los miles que poseen los 5 monstruos de la información, entre ellos el diario El País), y ¿Porqué aparece precisamente esta información ahora, cuando hay al menos otros 343 cables concernientes a Ecuador (cedidos a su vez, desde el 6 de abril, al derechista diario El Universo)?
En un extenso y muy interesante artículo del sociólogo y analista político Decio Machado se expone una contundente tesis acerca de los motivos principales de la revelación de este cable. Según el periodista, el Ecuador “se encuentra en una coyuntura muy particular respecto a sus relaciones comerciales con los EEUU y también con la Unión Europea”. “En el caso estadounidense, conviene resaltar dos circunstancias de notable importancia: por un lado, desde el pasado mes de febrero diferentes autoridades ecuatorianas han manifestando de forma reiterada su voluntad de llegar a un acuerdo comercial para el desarrollo con EEUU –máximo importador de productos ecuatorianos-, y por otro lado, el pasado 12 de febrero venció la ATPDEA (Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas), quedando congelada su renovación en las cámaras norteamericanas… las negociaciones de alto nivel entre ambos países que tendrían que darse el próximo mes de junio y donde Ecuador pretendía posicionar fuertemente el acuerdo comercial para el desarrollo –modelo de negociación para comercio exterior que el país andino posiciona como alternativa al TLC, los cuales están prohibidos por mandato constitucional-, habrían quedado suspendidos por decisión unilateral norteamericana”.
“Por su parte, el ATPDEA es un tratado de preferencias arancelarias aplicado por los EEUU de forma chantajista y unilateral (no es un acuerdo, no intervienen en la decisión estadounidense los países beneficiarios), dado que evalúa anualmente su renovación en función de los resultados obtenidos por los países andinos en la lucha antinarcóticos. En el caso ecuatoriano, la ATPDEA permitía que aproximadamente unos 6.900 productos nacionales ingresaran sin pagar aranceles al mercado estadounidense, lo que permitía que fueran más competitivos con respecto a otros mercados. Este bloqueo en la renovación de la ATPDEA se debió al conflicto en las cámaras norteamericanas entre republicanos y demócratas, por el cual los conservadores manifiestan su intención de que primero se ratifiquen los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur, pretendiendo golpear económicamente a países como Ecuador. Así las cosas, la expulsión de la diplomática estadounidense posiciona como casi imposible las posibilidades de renovación de la ATPDEA”
“El diario El País no es tan solo el periódico de difusión nacional más importante en el Estado español, es además un actor político de especial importancia en determinados momentos. Ideológicamente su vinculación con el PSOE y el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero es indudable, como indudable es también la relación que mantiene con múltiples transnacionales españolas, las cuales serán las mayores beneficiarias de un Acuerdo de Asociación entre UE y Ecuador”. “Bajo la hipotética imposibilidad de renovar la ATPDEA y no encontrar mecanismos alternativos en un acuerdo comercial para el desarrollo con los EEUU, el gobierno ecuatoriano estará obligado a generar alternativas inmediatas para el sector primario exportador nacional, lo cual generaría menores resistencias para la firma de un Acuerdo de Asociación con la UE de manera rápida y discreta, bajando el nivel de las pretensiones ecuatorianas en la mesa de negociación”.
Al parecer, según el periodista Machado, la revelación del wikicable supondría una ventajosa relación comercial para la Unión Europea. No resulta nada descabellado en este globalizado mundo, que las informaciones, precisamente de uno de los medios des-informativos más poderosos del mundo, que forma parte además de una corporación con enormes intereses comerciales en tantos países, pretenda influir en las decisiones políticas de un país que beneficiaría supuestamente a las transnacionales españolas con las que el grupo PRISA (al cual pertenece el País) mantiene también relaciones ya sean a través de la publicidad u otras actividades. Resultaría importantísimo realizar un análisis – será para otra ocasión, debido a la extensión y profundidad del tema – sobre los países y sus dirigentes que más cables e informaciones suscitan en el País. Desde ya se puede apuntar que sus especialidades son precisamente aquellos países que han optado por un sistema que en nada les favorecerían.
http://www.fedeerratas.net/2011/04/la-inocente-seleccion-de-los-wikicables-por-el-diario-el-pais/
jueves, 14 de abril de 2011
Yo quería escribir
Cuando empezaba a beber la vida quería escribir de la piedra, las uvas y el viento
pero descubrí que ya existía un Neruda y no escribí… para qué.
Cuando me empapé de los mitos y leyendas de mi pueblo quería escribir de las mágicas realidades pero descubrí que ya existía un García Márquez y no escribí… para qué.
Y cuando las hormonas juveniles brotaron en mi espíritu rebelde quería escribir de las injusticias del mundo pero descubrí que ya existía un Eduardo Galeano y no escribí… para qué.
¿Para qué escribir, si ya todo está escrito?
¿O no?
¿De dónde brotan las palabras?
¿Son el vestido de los hechos, o caminan desnudas y doloridas?
¿De quién son, porqué, cómo y cuándo son?
-No entiendo de donde sacan tantas palabras esos poetas-, decía un amigo más hacedor que palabreador.
De dónde van a salir, si no es del rugido del viento contra la piedra,
del porfiado riachuelo que busca llegar.
De ese impulso nacedor de la hierba que rompe el aire.
Del balanceo del columpio de un niño al atardecer.
Las palabras se ensucian y se cansan,
por eso les gusta lavarse y desvestirse porque no les gusta que las disfracen con trajes horrendos,
a ellas, con su tendencia nudista, les gusta andar por los bares en bocas con sabor a alcohol y cigarrillo.
Se escapan de los palacios y espacios con alfombras para adentrarse en el balbuceo de un niño y se atraviesan y juegan por las bocas de los enamorados.
Pero lo que más les gusta a ellas es dormir y de ahí nace el silencio.lunes, 9 de noviembre de 2009
Es que era "rojo"
Este titular bien podría haber sido el argumento más común para el despido de periodistas en los decenios negros de la dictadura franquista, o cualquier otra dictadura fascista. Pero no es mi intención rememorar aquellos odiosos años. Más bien quería explicar, contextualizando de la forma más sencilla, el motivo por el que echaron a la calle a Rafael Reig.
A este loco periodista lo descubrí por primera vez en el periódico Público, me fascinó esa ironía para tratar temas serios, esa irreverencia que despliega en los temas importantes, esa lucidez ante la locura de los problemas; pero sobre todo, lo que más me llamo la atención, es el análisis crítico que hace desde la izquierda sobre cualquier tema. Pero hubo algo más que llamó la atención: que siendo como es, lo dejaran escribir en un diario nacional.
Para nosotros, los que creemos en la utopía, la llegada de Público a la esfera nacional fue una especie de oasis dentro de un desierto de desinformación. Acostumbrados a leer en los medios nacionales medias verdades, omisión de noticias o noticias falsas (que las hay), con Público se nos abrió un horizonte de posibilidades para que la opinión pública no estuviera monopolizada por el bipartidismo tradicional.
Reig escribía en su columna diaria Carta con respuesta, sobre los temas más dispares, relevantes e irrelevantes. Con un humor desenfadado lo mismo se burlaba o criticaba al Papa y su homofobia institucional, pasando por los excesos del PP y llegando a los millonarios de turno. Pero no solo se contentaba con eso, sino que el compromiso con sus principios no lo eximían de pronunciarse contra el PSOE y contra quien hiciera falta. Algunos lo tildan de radical pero a mi modo de ver no es más que un hombre honesto consigo mismo hasta la médula. Capaz de decir sin medias tintas que le miraba el escote a la compañera, así sin más.
Es más que seguro que fue ese tesón en la búsqueda de un periodismo desinfectado y la lucha por decir la verdad, aunque sea “su verdad”, lo que lo obligó a salir del medio. Claro que no se le dijeron directamente (como es lógico en gente de modales), sino que utilizaron la típica argucia de: “te necesitamos en otro sitio”. Como era lógico también en un hombre de su carácter, no aceptó y se fue. Desde luego es comprensible (aunque lamentable al tratarse de un “medio de comunicación”) que Público es un negocio como cualquier otro, y como tal tiene derecho (en el sistema actual) a tener sus beneficios, se rige por la oferta y la demanda y puede prescindir de sus trabajadores cuando no sean rentables o sean inoportunos. Reig resultaba molesto porque mordía la mano que le daba de comer y eso… ya se sabe.
Con esta jugada queda más que demostrado el giro ideológico que está dando el medio, primando así los intereses económicos, en detrimento del derecho a una información de calidad. Que placentero era leer ese diario, que dio voz a muchos que siempre se intenta callar desde el poder, sin embargo ahora… Aunque lo que resulta más paradójico es que bajo la apariencia de ser un periódico progresista (que lo es en gran medida, aunque cada vez menos), que regala libros de Marx, de Rosa Luxemburgo y de Lenin, que fueron callados por el poder, se haga lo mismo ahora en casa.
Sin embargo creo que Reig habrá pasado página ya, y ya estará buscando por los vericuetos de la realidad, aquella mágica palabra que lo ate a la cordura de la vida y que lo haga reírse de si mismo. Como heredero de esa irreverencia de Cortázar, nos queda ese Reig que deambulará por los bares en busca de un último whisky, o de una conversación amena sobre literatura, mujeres o política, y que seguirá lanzando desde los más inverosímiles reductos de la palabra certera, sus más ingeniosos, honestos y comprometidos escritos para llamar al pan pan y al vino vino.
Fuente de la imagen:
domingo, 8 de noviembre de 2009
Colombia: una “facha”da de Democracia
Colombia presume de tener una de las constituciones más avanzadas y progresistas de América Latina; cuenta con una serie de instituciones que deberían velar por el ciudadano, así como también con una separación de poderes, todo esto con el fin de proyectar la imagen de cualquier democracia occidental. Sin embargo, al momento de hacer efectivas las funciones de estos poderes todo se traduce en que son instituciones ficticias que sirven de fachada para mantener el statu quo de una élite que gobierna el país desde épocas inmemoriales.
La historia de Colombia es tan convulsa y compleja que se necesitarían más de un simple análisis para conocer a fondo todo el doloroso panorama actual. Pero una mirada hacia el pasado habla de una Colombia marcada desde el inicio de la independencia de la España colonialista, es decir, desde sus inicios. A partir de esos incipientes andares independentistas empieza la lucha por el poder. Como en otros países del mundo se crean dos corrientes políticas: liberales y conservadores. Luego vendrán innumerables guerras civiles que crearán más inestabilidad al país.
Sin embargo un hecho fundamental marcará el inicio de la nueva historia (que sigue siendo la vieja) de Colombia: el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán. Muy querido por las masas, especialmente por los empobrecidos, muere el 9 de Abril de 1948 como consecuencia de su incansable lucha contra las injusticias cometidas por los conservadores (estos propiciaron el asesinato de muchos liberales). A partir de esa fecha sangrienta conocida como “el Bogotazo” donde murieron cerca de 3000 personas, se iniciará otra guerra civil que marcará a la ya dividida República de Colombia.
Desde esas fechas el paramilitarismo tomará una fuerza brutal. Alentados y patrocinados por los terratenientes, conservadores y más élites que dominaban (o dominan) el país se irán institucionalizando con el paso de los años llegando al paroxismo del actual gobierno de Colombia. Si bien el presidente Álvaro Uribe no creo el paramilitarismo, desde sus años de Gobernador de Antioquia este tendrá una presencia más visible e institucionalizada en todos los poderes del estado y la sociedad, llegando a gangrenar a buena parte del país. El ejemplo más reciente está en que cerca de 70 de los 268 congresistas colombianos se encuentran hoy, o presos, o investigados por sus actividades criminales derivadas de sus alianzas con el paramilitarismo. Entre ellas se cuenta el primo del actual presidente Uribe y ex presidente del Congreso que sostuvo relaciones con el máximo jefe de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) Salvatore Mancuso, autor confeso de 336 asesinatos.
El caso más reciente de la “parapolítica” es la reapertura de la investigación contra el actual Vicepresidente de la República de Colombia Francisco Santos por nexos con los paramilitares. El mismo Mancuso reveló que Santos estaba muy interesado en crear un grupo paramilitar en Bogotá que "contaría con el auspicio y la colaboración de la Fuerza Pública". Y para colmo de males, es muy conocido también el vínculo del presidente de Uribe con el narcotráfico. Amigo íntimo de Pablo Escobar Gaviria (el narcotraficante más conocido del mundo), ayudó a crear la infraestructura aérea para poder sacar la cocaína a USA. Así lo revela la periodista y amante de Pablo Escobar Virginia Vallejo en su libro "Amando a Pablo, odiando a Escobar". Otra evidencia de los vínculos de Uribe con el paramilitarismo y el narcotráfico lo da Sergio Camargo, autor del libro "El narcotraficante nº 82 Álvaro Uribe Vélez” quien escribe que "en los años 90 figuraba en una lista elaborada por Estados Unidos, como uno de los narcotraficantes más peligros de América Latina. En la misma lista, figuraba justo tres números antes, en el 79, Pablo Escobar".
Entre tanto Colombia sigue siendo el país más peligroso para ejercer el sindicalismo. En un informe especial, AI reveló que "entre 1991 y 2006 2.245 de ellos fueron asesinados, 138 desaparecieron forzadamente y 3.400 más fueron amenazados". Los responsables de estos hechos execrables son los paramilitares, el ejército y el gobierno. Ser de izquierdas suele costar amenazas, el exilio o la muerte, así lo evidencia el genocidio del partido político Unión Patriótica, donde en menos de una década fueron asesinados unos 4.000 simpatizantes, militantes y dirigentes del fallido brazo político de las FARC que truncó así el sueño de conseguir una solución política al conflicto que Colombia acarrea desde hace varias décadas.
Con este panorama no es difícil creer que el país esté en manos de unos mafiosos y asesinos. En Colombia el terrorismo de estado es la norma, la impunidad es la Justicia y la paz es un espejismo de seguridad. Bajo su política de “Seguridad Democrática” Uribe Vélez ha creado una estructura poderosa para ejercer el terror en todos aquellos que no piensan como él. Para eso ha puesto ha su servicio al DAS (servicio secreto) que actúa para espiar a opositores, estudiantes, sindicalistas, líderes campesinos, defensores de los derechos humanos, etc. Otro de los elementos más escabrosos de la famosa ley de “Seguridad Democrática” son los llamados falsos positivos que no son más que el asesinato de civiles (la mayoría jóvenes y campesinos humildes) por parte del ejército y que luego aparecen dados de baja como guerrilleros. De esta forma los soldados y oficiales del ejército reciben recompensas, incluso vacaciones.
Otro hecho dramático es el increíble desplazamiento interno de cinco millones de personas. Es uno de los éxodos más grandes de toda la humanidad, sin embargo poco o casi nada sale en los medios de comunicación de masas. La gran mayoría son campesinos, afro descendientes e indígenas que huyen de las amenazas de paramilitares a sueldo de terratenientes e industriales de los agro negocios que desean sus tierras para expandir los monocultivos. A esto hay que sumarle los gravísimos problemas por la instalación de siete nuevas bases militares de los Estados Unidos, so pretexto de combatir el narcotráfico y el terrorismo. Sin embargo parecen destinadas a controlar América Latina, como Israel lo hace en Oriente Próximo. De esta forma menoscaba la propia soberanía colombiana, así como supone un grave problema para los países de la zona que están embarcados en procesos de cambio.
Lo paradójico resulta que ante el actual panorama de violación de derechos humanos, desplazamientos forzados, criminalización de los movimientos sociales contrarios a esa política de despojo y atropello, el presidente Uribe Vélez goce de más del 70 % de apoyo en toda Colombia. Esto sería incomprensible si no estuvieran detrás las multinacionales y los poderosos medios de comunicación que sirven de portavoces del gobierno. Entre otras empresas españolas acusadas de graves denuncias por violar el derecho de asociación, así como de otros derechos se encuentran Gas Natural, Sanitas Internacional, Grupo Planeta, Grupo Prisa (acusado de despedir a sindicalistas cuando compraron radio Caracol), Unión Fenosa, Coca Cola, y una larguísima lista, de las cuales muchas están acusadas de colaborar directamente con el paramilitarismo. Es el caso de Chiquita Brands (la antigua United Fruit Company), acusada de “haber cedido a la extorsión de grupos paramilitares de ultraderecha para proteger sus intereses en Colombia” y mundialmente conocida por la masacre de trabajadores en Santa Marta en la cual basa García Márquez una parte de Cien Años de Soledad,
Frente a este panorama desolador parece imposible luchar contra ese gigantesco monstruo que vigila los privilegios de una minoría mientras condena a los más a la miseria, a la injusticia y a la guerra. Pero al contrario de lo que se pudiera pensar existen estudiantes, campesinos, sindicalistas, y más movimientos sociales que luchan a sabiendas de que esto cuesta la vida, lo cual resulta más heroico. Como decía el subcomandante Marcos: "Elige un enemigo grande y esto te obligará a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque, si él crece, tú te harás pequeño". Hay algo que muchos no saben y es que al entregar sus esfuerzos por la paz y justicia en Colombia, esa lucha es también por una humanidad que clama por vivir con dignidad, en un mundo que se va al carajo por culpa de unas élites rapaces.
*Texto y foto: Fernando Chamorro Hernández
Principales fuentes del Texto (se omiten muchas por cuestión de longitud):
Público (19 Oct. 2009)
http://www.publico.es/internacional/262036/vicepresidente/colombia/investigado
El Mundo.es (4 Agos. 2007)
http://www.elmundo.es/papel/2007/08/04/mundo/2168635.html
El País (12 Oct 2009)
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Colombia/mira/espejo/elpepiint/20091012elpepiint_8/Tes
ACNUR
http://www.acnur.org/crisis/colombia/desplazamiento.htm
Amnistía Internacional
http://www.amnesty.org/es/stay-informed/publications/books/sindicalismo-en-colombia
Whashington Post
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/01/25/AR2007012501202.html
Rebelion.org (varias noticias y artículos)
http://www.rebelion.org
http://www.lahuelladigital.com/?p=3777
domingo, 24 de mayo de 2009
Entre la ceguera y la razón: documental sobre la secretaria de Hitler

“Ahora estoy en la fuente de información –decía la secretaria de Hitler– y lo que estaba era en el ángulo muerto. Es como en una explosión en la que hay un punto donde reina el silencio y esa fue la gran quimera, la gran no decepción sino la mentira que yo misma había creado”. Esas palabras se recogen en el documental En el ángulo muerto: la secretaria de Hitler, estrenado el 9 de Febrero de 2002 en el festival de la Berlinale.
Algún tiempo después de que se terminara la Segunda Guerra Mundial, los grandes intelectuales, artistas, filósofos (por no decir la humanidad entera)… empezaron a cuestionarse, cómo fue posible que un pueblo tan cultural y científicamente avanzado como el alemán, fuera capaz de caer en las garras del nazismo. En la actualidad, si bien el debate tiene poca cabida dentro de la sociedad en la que vivimos, muchos todavía siguen sin explicarse este fenómeno, y han intentado por muchos medios dar una respuesta a este complicado dilema humano, que arrastró a la sociedad al borde del abismo y cegó la vida de 11 millones de personas aproximadamente.
El impresionante documental En el ángulo muerto: la secretaria de Hitler retrata las vivencias de Traudl Jungle (secretaria personal de Hitler), durante su paso por el bunker del Fürer desde 1942 hasta el final de la guerra. Entre otras cosas, ella fue la encargada de recoger el testamento personal y político antes de su suicidio en el bunker. Sin embargo, lo interesante del documental no solo radica en el peso testimonial del personaje (trabajó como asesora en la película El último acto), ni en su valioso potencial informativo (fue uno de los pocos testigos que pudieron ayudar a reconstruir los últimos días de Hitler); sino en las declaraciones trascendentales de la realidad que vivió, y el dilema, que como partícipe directo del nazismo (inconscientemente, claro está) logró sobrevivir a la llegada de la democracia.
A través de sus palabras se va tejiendo una memoria colectiva alemana que fue durante muchos años olvidada a costa, para no recordar viejas heridas. Se revive la forma como Hitler llegó a prender en las masas el sentimiento de paternalismo extremo y a ocupar el lugar de “líder supremo”. “No tenéis que preocuparos por nada, solo tenéis que hacer lo que os digo, yo asumo toda la responsabilidad” eran las palabras de Hitler. Bajo esa apariencia de protección, el pueblo alemán fue alienado y conducido a vivir en una burbuja donde la libertad individual no fue bien recibida sino albergaba una entrega a la Gran Causa.
Muchos estudiosos del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial han hecho un análisis de los principios de Hitler respecto al antisemitismo, anti bolchevismo, superioridad de la raza, etc.; coincidiendo en que el triunfo del nazismo fue una supra-estructura que se aprovecho del anti semitismo que ya recorría Europa desde muchos siglos antes, de las desigualdades sociales (en tiempos difíciles los pueblos buscan mecías) y de muchos otros factores. No obstante, la singularidad de la visión del documental, es que se nos ofrece las dos caras de la moneda; es decir, el Hitler como persona (gran astuto, frío aunque amable, risueño si se cabe) y el gran estratega militar nazi que asesinó a millones de personas e intentó apoderarse del mundo.
Bajo las palabras de la secretaria de Hitler se percibe una cuestión que reencarna a millones de personas que vivieron el nazismo como victimarios o cómplices de este: ¿Cómo fue posible que Hitler nos engañara? O más bien. ¿Cómo fue posible que nosotros nos dejáramos engañar de un lunático con proyectos megalómanos? Ella nos cuenta su versión, que en el fondo coincide con muchas personas que se dejaron llevar, sin ser conscientes de que su actitud era cómplice de una de las mayores tragedias de la historia de la humanidad. La secretaria de Hitler todavía se preguntaba y se reprochaba su actitud. La cuestión puede ofrecer varias visiones desde muchas perspectivas y diferentes respuestas desde muchos ángulos; sin embargo, queda la impresión de que con sus palabras, ella y una parte de Alemania, pide perdón al mundo.
http://www.lahuelladigital.com/?p=2592
lunes, 4 de mayo de 2009
'Mujeres entre dos orillas': La voz de las luchadoras
El cine ecuatoriano no siempre ha gozado de un buen estado de salud; quizá la falta de apoyo a nuestros cineastas, o la impiedad de los cánones del mercado de la cultura, ha hecho que nuestra mirada se centre en el cine que viene del norte y de Europa en detrimento de nuestro cine. Otros factores que pueden responder a este hecho son la falta de financiación y sobre todo la falta de confianza en nosotros mismos. Porque, como decía el escritor argentino Julio Cortázar en una entrevista: “Si yo tengo confianza en un autor latinoamericano, tengo confianza en mí mismo, tengo confianza como perteneciente a una sociedad, a una cultura, a un ritmo histórico”.
Sin embargo, en los últimos años, un impulso revolucionario ha recaído sobre las inquietudes artísticas de muchos creadores ecuatorianos. Cintas como Crónicas del director Sebastián Cordero o Qué tan lejos de Tania Hermida han alcanzado una gran difusión nacional y han proporcionado un pequeño espacio dentro del panorama cinematográfico internacional. Tiempo antes habían probado suerte películas como Ratas, ratones y rateros y la gran película Entre Marx y una mujer desnuda dando pie a un estilo cinematográfico basado en el realismo social.
En cuanto al género documental, Ecuador ha sido un paraíso para el rodaje de varios documentales sobre fauna y naturaleza (pocos realizados por directores nacionales); no obstante, escasos cineastas han sabido explotar el gran abanico de posibilidades artísticas que ofrece la sociedad multicultural de nuestro país. Muy pocos también, han logrado retratar con la lente de una cámara los diferentes problemas sociales, dejando un enorme hueco dentro del cine documental.
A raíz de ese doloroso éxodo de millones de ecuatorianos, se desencadenó una realidad abrumadora que necesitaba una voz que represente sus aspiraciones, sueños y derrotas que muchas veces se negó desde los círculos del poder. Ante ese panorama tan desolador, que pocos fueron capaces de prestar la debida atención, o que muchos trataron de minimizar en sus causas y consecuencias, que un entusiasta creador ecuatoriano, Pablo Vargas Hidalgo, decidió dar voz a los que tuvieron que dejar la patria por un mejor porvenir.
Su primer documental Casa de Campo pedacito de nuestra Tierra plasma con una extraordinaria sencillez, los sentimientos de añoranza y esa necesidad de los ecuatorianos, de tener un espacio que recuerde al pedacito de la tierra que tuvieron que dejar. Pero es en el documental Mujeres entre dos Orillas donde Pablo demuestra ese gran potencial creativo y una capacidad de análisis que hacen prever un gran porvenir para el cine documental ecuatoriano.
Fue en ese drama de la migración donde el cineasta encontró la necesidad de reflejar esa realidad. Así se planteó la posibilidad de mostrar el día a día de las verdaderas heroínas de la migración: las mujeres. El documental, por lo tanto, aborda un enfoque múltiple que ofrece diferentes perspectivas de análisis de la migración. Se muestra la mujer en el papel de inmigrante, madre, hija, trabajadora y como el núcleo catalizador del progreso familiar. A través de ese recorrido de imágenes, perfectamente enlazadas y con un ritmo interno adecuado, van atravesando las vivencias, los sueños y los obstáculos de esas valientes mujeres, que en muchos casos fueron las precursoras en cruzar el charco para traer a sus familias. Muchas coinciden en las causas de la migración, en las dificultades para la integración o en las facilidades (depende de cada situación) y sobre todo comparten el dilema acerca de si su futuro está en España o en Ecuador (aunque hay quién si lo tiene claro).
Aunque la diversidad de opiniones acerca de los problemas y las bondades del fenómeno migratorio, todas las protagonistas comparten un rasgo común: el ñeque propio de nuestras guerreras por conseguir un mejor destino y esa voluntad y capacidad de superación, que siempre ha caracterizado a nuestro pueblo. Se echan en falta, sin embargo, voces que muestren el lado amargo de la migración (porque las hay): la ruptura familiar, los sueños deshechos y ese desenlace que no siempre termina en un final feliz.
A pesar de las dificultades para la realización de este documental, Pablo Vargas realiza un documental sencillo pero con una fuerza emotiva que proviene de los testimonios de sus personajes. Logra así, dejar para la posteridad, la historia de esas mujeres, que cargadas de valentía, atravesaron un día el océano sin saber lo que les deparaba el destino y que ahora se encuentran entre dos orillas. Con este documental, el cine ecuatoriano retoma una fuerza renovadora y nos podemos atrever a decir que Pablo Vargas se va a convertir en un referente del cine documental ecuatoriano.
